Perejil (en árabe, ليلى o تورا, Laila; en bereber, Tura) es un islote deshabitado español en disputa territorial por parte de Marruecos. Se encuentra situado en el estrecho de Gibraltar (entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico), a unos 250 metros de la costa continental de África y a unos 8 kilómetros al noroeste del núcleo urbano de la ciudad española de Ceuta.
Apenas doscientos metros separan la isla del continente. La profundidad del agua a sus pies llega a alcanzar entre 20 y 30 metros. Entre la isla y la tierra firme está el fondeadero de Perejil, que puede dar cobijo a pequeñas embarcaciones, y ha sido utilizado tanto por pescadores, que en mal tiempo buscaban su protección, como por contrabandistas, que encontraban resguardo ante la belicosidad de los habitantes cercanos.
En la costa este aparecen dos pequeñas caletas, llamadas la más septentrional del Rey y la más meridional de la Reina. Cercana a esta caleta se hallan los restos de una torre y de un aljibe construidos por los portugueses. La isla cuenta con una cueva de tamaño suficiente para albergar en su interior a unas doscientas personas.
Sus dimensiones son de 500 metros de largo por 300 metros de ancho. De relieve muy accidentado, el punto más elevado de este peñasco se encuentra a 74 metros sobre el nivel del mar.
La soberanía sobre el islote es reclamada tanto por España como por Marruecos. Uno de los argumentos españoles para dar fe de que la isla es española se basa en que el proyecto de autonomía de Ceuta de 1987 incluía el islote Perejil dentro del término municipal de la ciudad. Sin embargo, esto no quedó recogido en el texto definitivo de 1994 del Estatuto de autonomía de la ciudad.
La mayor parte de las poblaciones española y marroquí ignoraban su existencia hasta que el 11 de julio de 2002 un grupo de seis gendarmes marroquíes instalaron tiendas de campaña en una pequeña explanada situada entre las escarpadas paredes de roca de la isla, según Marruecos, para usarla como observatorio contra la inmigración ilegal y el tráfico de drogas.
Este hecho provocó el incidente diplomático ante el que España exigió la vuelta al statu quo anterior a la ocupación marroquí.
En el islote se consideraba que estaba una de las columnas de Hércules. En sus orígenes, a la Isla Perejil se la denominó la isla de Calipso, porque en ella permaneció Ulises prisionero de los encantos de esta ninfa, según narra Homero en la Odisea. Pero, además, también se la llamó Hispania y fue la que dio el nombre a la Península Ibérica.
Este territorio fue conquistado en 1415 por el Rey de Portugal Juan I junto con la ciudad de Ceuta. En el año 1580, con Felipe II pasó a formar parte del territorio español, debido a la incorporación de la corona portuguesa a la monarquía española.









